En odontología: ¿Sabías que…? (II)

El primer dentista conocido data de la época de los faraones.

El primer dentista conocido data de la época de los faraones.

El mundo de la odontología está lleno de leyendas y curiosidades que el público en general desconoce. Ya abordamos algunas y esta semana volvemos a retomar el tema en nuestro blog con nuevas aportaciones que seguro sorprenden a más de uno.

-  Una tradición mundial, el Ratoncito Pérez. Algunos pensarán que la mágica figura del Ratoncito Pérez, que nos deja un regalito a cambio de nuestro diente de leche que ponemos previamente debajo de la almohada, es algo con tradición sólo en España. Sin embargo, no es así, el personaje está presente en muchos países, eso sí, con un nombre distinto. De este modo, en los países anglosajones se llama el Hada de los Dientes, en los países de Sudamérica lo denominan el Ratón de los Dientes mientras en Francia los niños conocen al Buen Ratoncito. Curiosamente, no hace falta salir de nuestro país para conocer otros nombres ya que el Ratoncito Pérez es conocido como L’ Angelet en Cataluña, la Ardilla de los Dientes en Cantabria o Mari la del Tejado en el País Vasco.

 

-   El primer dentista data de la época egipcia. ¿Alguna vez habéis pensado quién fue el primer dentista? Según la tesis más recurrente, ésta es una profesión bien ancestral ya que el primer dentista conocido de la historia data de la época de los faraones. Una inscripción en una madera señala al jefe de médicos, Hessie-Re, como el primer odontólogo.

 

-  Bancos de dientes. La odontología ha avanzado mucho y lo hace, en muchos casos, de la mano de la investigación científica. Al igual que existen bancos de sangre o esperma, existen bancos de dientes con los que los científicos ya han empezado a trabajar para intentar que en un futuro sea posible regenerar un diente. A día de hoy, la ciencia trabaja en el uso de células madre de la pulpa dental para la regeneración de los tejidos dentales.

 

-  El padre de la implantología dental moderna. Imaginemos cómo eran la dentadura de los humanos antes de inventarse los implantes. Para ello no debemos retroceder mucho al pasado ya que fue en 1982 cuando el cirujano sueco Per-Ingvar Branemark  presentó su descubrimiento. Tras décadas de investigación, descubrió uno de los avances científicos más importantes en la odontología desde finales de 1970: que se podrían fijar los dientes en la mandíbula usando titanio al permitir fusionarlo con el hueso. Un proceso que denominó osteointegración.

 

 

Imagen: freedigitalphotos.net

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